Blanca y Marian, Brind@ (Vilanova d’Alcolea)

26 noviembre 2020 | Actualidad

Para el GAL Maestrat Plana Alta es inspirador ver cómo se desarrollan proyectos innovadores en nuestro territorio, surgidos del emprendimiento, y a los que desde el Grupo de Acción Local apoyamos en aspectos como su puesta en marcha o la consecución de ayudas. Por eso hoy queremos difundir la historia de Blanca y Marian, que han decidido emprender en su pueblo, Vilanova d’Alcolea. Desde allí crean regalos personalizados con su empresa Brind@, en soportes como cristal, vidrio, madera o cerámica, que transmiten historias únicas. Se les puede encontrar en las redes sociales con el nombre de @bebrinda o en su web www.brinda.es .

P. ¿Cómo os surgió la idea de emprender vuestro proyecto profesional en el pueblo?

R.  En ningún momento nos planteamos otra parte, es nuestro pueblo y, antes de saber de la existencia de los Grupos de Acción Local y del programa LEADER, ya lo teníamos decidido.

Marian: Todo comenzó cuando, hace ya muchos años, Blanca era pequeña y pidió un pirograbador para Reyes, que se equivocaron (o no) y le dejaron una herramienta rotativa con muchas aplicaciones que podía marcar y grabar diferentes materiales . Blanca se dedicó a grabar todos los vasos de casa, hasta que no quedó uno liso. Años después hicieron en el pueblo la primera Feria Solidaria, donde las asociaciones y los vecinos aportan material que se vende y se juntan fondos para una buena causa (el Alzheimer en aquella ocasión). Nosotros llevamos copas grabadas, muy sencillas y se consiguió una buena suma.

Blanca: Hace relativamente poco tiempo, en un curso de mejora empresarial que hizo Marian relacionado con la ingeniería Industrial, le pidieron un ejemplo de negocio que teníamos que inventar. Pensó que en lugar de inventarlo, podía poner el ejemplo de las copas y aplicar los conocimientos del curso en concreto a nuestra idea. La idea resultó buena, podía pasar a negocio, y así lo hicimos. Buscamos el nombre: brindar @. Ahora, con la ayuda del programa LEADER, lo hemos profesionalizado.

P.¿Cuáles han sido las principales dificultades con las que te has encontrado para poner en marcha tu negocio?

R. La falta de tiempo ha sido el principal inconveniente. Hay muchas cosas que hacer cuando se empieza un negocio: cuestiones administrativas, diseños de la marca, definición de los productos y capacidad de producción y venta, entre otros. Teníamos una idea al principio que ha evolucionado mucho y, hacia caminos diferentes, hasta llegar a lo que ahora es brind@. Y otra dificultad añadida ha sido toda la situación excepcional que estamos viviendo este 2020, que nos ha cambiado la vida a todos y no sabemos dónde nos llevará.

P. En qué te ha ayudado el Grupo de Acción Local Maestrat Plana Alta?

R. El GAL Plana Alta y, especialmente Marta, han sido un gran apoyo a la hora de preparar toda la documentación necesaria para entrar en el programa LEADER y también para redefinir el plan de negocio. Preparamos nosotros la documentación y por eso asistimos al curso del CEDES en Vall d’Alba, donde nos orientaron en la buena dirección para hacer los papeles y establecer la empresa.

P.¿Qué ha sido lo más positivo de tu experiencia con nosotros?

R. La confianza, la ayuda y el trato de proximidad con Marta, el GAL y el CEDES ha sido fundamental porque no habíamos preparado nunca documentación de este tipo, y hay muchos detalles a tener en cuenta. Poder disponer de esta ayuda inicial y de unos tiempos de actuación marcados, ha ido muy bien para centrar los esfuerzos

P. ¿Cómo valoras trabajar en el pueblo? 

R. La valoración es muy positiva. Trabajar en el pueblo es tranquilidad, somos de Vilanova y tenemos aquí nuestra familia y nuestra gente. Haber vivido también en otros lugares, nos permite comparar y saber que establecerse en el pueblo ha sido una buena opción

P. ¿Puntos fuertes de trabajar en un pueblo, y puntos débiles?

R. Tal y como hemos planteado Brind@, estar en el pueblo no nos supone ninguna desventaja frente estar en la ciudad: la producción se hace toda en el pueblo y la venta se hace a través de la web. Tenemos al alcance casi toda la materia prima que necesitamos y también las plataformas para mantener contacto directo con los clientes, hacer diseño y rediseño y la producción. Los envíos, que son un punto clave, también los hacemos directamente desde el pueblo.

Lo mejor es que todo está cerca y cada día nos damos cuenta de que hay más cosas dentro del pueblo que no es necesario ir a buscar fuera, cosas que llegan igualmente que si estuvieras en una ciudad grande y que hay una buena red de carreteras que nos permite llegar fácilmente a muchos lugares. Si necesitas algo, hay gente conocida sólo con salir a la calle.

Lo que podría faltar es un punto de venta físico, pero lo dejaremos para más adelante.

P. ¿Hay algo que eches de menos respecto a una ciudad?

R. Aunque, en principio en un pueblo pequeño como el nuestro podemos pensar que no encontraremos las ventajas que pueden haber en una ciudad, en cuanto a nuestro trabajo sólo vemos ventajas como, por ejemplo: la facilidad de encontrar un local adecuado, la comodidad de llegada y aparcamiento, la posibilidad de hacer envíos, la tranquilidad, ..

P. ¿Cómo es la calidad de vida en el pueblo?

R. Para nosotros, que estamos acostumbradas a vivir en el pueblo, que hemos nacido aquí y por cuestiones de estudios y trabajo hemos vivido en otras ciudades, encontramos que volviendo aquí en el pueblo hemos ganado mucho en calidad de vida.

P. ¿Qué le dirías a alguien que se esté planteando dar el paso de volver o quedarse en el pueblo para iniciar su proyecto empresarial? 

R. El pueblo es una muy buena opción a considerar. Actualmente, con la ayuda de las nuevas tecnologías y las redes viarias, muchos trabajos que hace unos años sería imposible desarrollar desde un pueblo, se pueden hacer igualmente y, además, ganando en calidad de vida.

P. Haz una valoración de la experiencia junto al Grupo de Acción Local, cualquier cosa que nos puedas contar nos ayudará a seguir mejorando.

R. La experiencia positiva en general. El acompañamiento y la comunicación ha sido constante desde el comienzo del proceso. Si no lo has hecho nunca, como es nuestro caso, hubiera resultado bastante complicado sin el apoyo del GAL. Para nosotros la cara visible ha sido Marta, quien nos ha resuelto muchas dudas que nos fueron saliendo en el camino.